El pasado sábado compartimos una mañana inolvidable en el Parque del Avión de Aguazul. Desde muy temprano comenzaron a llegar familias, niños, jóvenes y muchos adultos que, con o sin antifaz, traían la mejor energía para participar en un encuentro que combinó creatividad, acción ambiental y espíritu comunitario. Fue un día lleno de sonrisas, manos pintadas, tierra fresca y conversaciones que nos recordaron por qué SuperChange existe: para demostrar que todos podemos ser héroes frente al cambio climático.
Queremos agradecer a cada persona que se unió, desde quienes participaron en los talleres hasta quienes simplemente se acercaron a curiosear y terminaron sembrando un árbol o lanzando sus primeras bombas de semillas. La participación de la comunidad fue tan genuina que convirtió el evento en un espacio vivo, lleno de aprendizaje colectivo y mucho corazón.
También extendemos un agradecimiento enorme a nuestros patrocinadores Daniel’s Burger, Quin y Criollero. Gracias a su apoyo, la jornada tuvo un toque especial que unió lo ambiental con lo cultural y lo gastronómico, demostrando que la resiliencia climática también se fortalece cuando los sectores se unen para crear experiencias con propósito.
Cada actividad nos dejó una enseñanza. Mientras los niños diseñaban sus antifaces, hablábamos del poder de la imaginación para crear soluciones. Durante la siembra de árboles, recordamos que la resiliencia se construye desde la raíz. Con las bombas de semillas comprendimos que incluso las acciones más pequeñas pueden desencadenar grandes cambios. Y entre concursos, risas y hamburguesas, confirmamos que aprender sobre el clima no tiene por qué ser complejo ni distante, sino cercano, cotidiano y profundamente humano.
Este encuentro nos recordó que la lucha contra el cambio climático se vuelve más fuerte cuando se convierte en un movimiento comunitario. Aguazul nos regaló una mañana donde cada gesto, cada hombro al lado del otro y cada conversación reveló que sí es posible crear territorios más preparados, conscientes y unidos.
Gracias, Aguazul, por abrirnos las puertas y el corazón. Esta experiencia fue solo el inicio de muchas misiones que recorrerán Casanare y llegarán a donde existan personas dispuestas a convertirse en héroes del planeta.
Los invitamos a seguir participando, creando, sembrando y transformando. SuperChange sigue en marcha y cada uno de ustedes es parte esencial de esta historia.









