Qué noche tan viva la que compartimos. El primer ciclopaseo de superhéroes Superchange fue de esos encuentros que se quedan en el cuerpo, con el viento aún en la piel y una sonrisa que aparece sola al recordarlo. Yopal se vio distinta, iluminada por las luces de las bicis, por las capas moviéndose en la noche y por la energía de la gente. No era solo un recorrido, era una comunidad latiendo al mismo ritmo.
Salimos a rodar y, casi sin notarlo, fuimos tejiendo algo más grande que el trayecto. Conversamos, reímos, nos acompañamos. La calle dejó de ser solo paso y se volvió encuentro. Pedalear juntos también fue una forma de hablar del cambio climático desde la acción, mostrando que existen maneras más limpias y humanas de movernos, de habitar la ciudad con más conciencia y menos impacto.
Uno de los momentos más especiales fue la dispersión de bombas de semillas. Un gesto sencillo y lleno de sentido, dejar vida a nuestro paso, imaginar plantas creciendo donde antes solo había suelo vacío. Fue juego, fue esperanza y fue una pequeña acción de restauración en medio de la noche.
Todo esto es resiliencia climática hecha comunidad. Cuando las personas se conectan, se organizan y viven el espacio público con alegría, la ciudad se fortalece. Esa fuerza colectiva es la que nos prepara para enfrentar los retos que ya estamos viviendo.
Gracias a cada persona que llegó, que se puso la capa, que trajo su bici y su buena energía. Gracias, Yopal, por ser escenario de este encuentro tan especial.
Muy pronto estaremos anunciando el segundo ciclopaseo nocturno de superhéroes Superchange. El cambio sigue rodando y nosotros con él. 🌙🚴♀️🌱































